Sofía se masajeó las sienes doloridas y fue al baño. Casi dio un respingo al ver su reflejo:
—Me veo como si me hubiese pasado un camión por encima—murmuró, riendo un poco.
Sus sueños se esfumaron, solo recordaba que habían sido pesadillas.
Después de lavarse la cara, se maquilló para ocultar su cansancio y bajó las escaleras. Bruno ya estaba desayunando con Paloma y Juliana.
Se volvieron para mirarla cuando llegó al primer rellano.
—Veo que ya te has levantado. Ven a desayunar con nosotros