—No me gustan las personas con el apellido César, ¿y qué habría de malo si me gustan las personas con el apellido Fernández? ¿Qué relación tienes con eso? —Sofía estaba muy enojada. ¿Quién se creía esta persona para interpelarla así?
—¡Sofía! —Julio apretó los dientes con rabia.
Sofía levantó la cabeza y se encontró con su mirada. Dijo remarcando las palabras :
—No me gustan las personas con el apellido César, especialmente tú, Julio César.
Antes de que Sofía pudiera terminar su frase, los labio