Sonaron los frenos y el coche se detuvo al lado de la carretera.
Sofía estaba a punto de preguntarle a Julio qué sucedía cuando vio que la miraba fijamente. Su mirada parecía indicar que había herido sus sentimientos.
—Debería ser yo quien se sienta herida —pensó Sofía.
—Sofía, ¿soy una persona tan terrible a tus ojos? — preguntó Julio en voz baja después de un rato; su tono de su voz estaba lleno de tristeza.
Ver a Julio tan devastado tocó la fibra sensible de Sofía, pero aun así sonrió y d