Sin embargo, Sofía no dijo nada, se limitó a mirarlo y luego revisó su teléfono. Vio las búsquedas sobre ella.
Leyó hasta los comentarios. Cuando terminó de leer algunos, se dio cuenta de lo que había ocurrido.
—No tienes por qué enojarte. Esa gente no sabe lo que ha pasado de verdad y solo está de chismosos sin sentido —Julio la miró, sintiendose muy preocupado por ella.
Sofía guardó el teléfono, parecía tranquila.
—No pasa nada. No soy tan débil.
Si los comentarios en Internet pudier