Su reacción despertó la curiosidad de Sofía.
—Sí, ¿pasa algo?
—Um... — Felipe de repente no sabía si ella estaba hablando en serio o no.
Mateo León era un maestro de maestros en el mundo de las artes marciales. ¿Cómo podía Sofía mencionar su nombre como si fuera una persona cualquiera?
Felipe se tranquilizó:
—¿Sabes quién es?
—La verdad es que no. Mi abuelo decía que era muy hábil en artes marciales, así que le hizo enseñarme. Nunca me cuestioné eso —Sofía se encogió de hombros.
Había apr