—¿Cámaras...?—tartamudeó Inés. —¿Cámaras en su propia casa? ¿Es Sofía una obsesa del control?—pensó.
Sofía se rió entre dientes, mostrándole a su prima el vídeo en el que se colaba en su estudio. —Lo siento mucho por el tío Salvador, Inés.
Realmente esperaba que su prima pasara página.
Inés quedó atónita al ver el vídeo y luego balbuceó: —¿Y qué? No puedes demostrar que se lo di a Daniela.
Era evidente que se había preparado para una confrontación.
Como si estuviera esperando esa respuesta,