Las cosas no tardaron en volverse incómodas entre ellos. Julio se sentó en el sofá. Parecía cansado, aunque Sofía pensó que tal vez estuviera enfadado.
Se puso de puntillas y murmuró:
—Iba a cenar con Camila cuando apareció su cita a ciegas. Ella se fue con él, así que me quedé sola...
—Ya veo—dijo Julio con rotundidad.
Su fría respuesta preocupó aún más a Sofía. Se sentó a su lado y continuó explicándole.
Sólo accedí a cenar con Felipe porque necesitaba sacarle información. Nada más.