El tenedor de Felipe se detuvo cerca de su boca, con un trozo de carne aún en las púas.
—¿Tanto no te gusto?
—Me mata que no puedo entender cuál es tu intención de invitarme a salir. Es muy molesto saber que algo está pasando y no puedo averiguar qué es. Así que mejor nos vamos cuanto antes—Sofía fue franca y sin disculpas. La opinión de Felipe no le importaba, después de todo.
—El abuelo dijo que no volviera a casa hasta que fueras mi novia.
Sofía le miró asombrada.
—¿No deberías estar