Sofía acababa de terminar de comer cuando alguien llamó a su puerta.
—¿Quién estaría aquí a estas horas? —se preguntó. Se dirigió a la puerta y la abrió vacilante, sólo para encontrar a Daniela Navarra fuera. —¿Qué haces aquí? —preguntó aún sorprendida.
Daniela la fulminó con la mirada y preguntó enfadada:
—¿Convenciste a Eva para que se hiciera cargo del Grupo Llan?
Sofía parpadeó durante varios segundos antes de reír.
—Sí, lo hice. ¿Por qué? ¿Asustada?
—¿Asustado? No tengo motivos pa