Mariana no dijo nada, pero desde la perspectiva de Yazareth, parecía que se estaba echando atrás.
En realidad, ¿qué tenía Mariana ahora? Los Sánchez ni siquiera la reconocían, y Antonio no le otorgaba ningún estatus. No podía permitirse ofender a nadie.
Con esta idea en mente, Yazareth se volvió más atrevida. Su mirada se posó en el vientre de Mariana, y se burló diciendo:
—Dejando de lado otras cosas, eres bastante eficiente en este aspecto. Quedar embarazada de una sola vez, eso es realmente