Julio habló en tono tranquilo, sin mostrar signos de enojo, pero Lucía todavía sintió un escalofrío.
—Lo que sucedió en el pasado fue complicado, y en realidad no lo entiendo del todo. Deberías hablar con mi hermano para que él te explique— respondió Lucía. En realidad, Samuel ya le había explicado a Lucía, pero no tenía el coraje de decirle la verdad a Julio.
Julio se recostó en el sofá y sonrió nuevamente.
—No es necesario, ahora él es el presidente de Grupo Pineda, no necesita explicaciones