Tras un largo silencio, Tiago finalmente cedió.
—¿Cuándo te diste cuenta?
—Primero, te pareces bastante a tu padre,— comenzó Sofía. —Además, investigué a la familia Castañeda antes. No solo te conozco a ti, sino que también sé todo sobre los demás miembros de tu familia.
En ese momento, Tiago ya no podía mantener su sonrisa.
Sin embargo, su silencio no duró mucho, ya que pareció recordar el motivo de su visita.
—¿Ah sí? Eso es bueno, así no tendré que presentarte a todos uno por uno.
—¿Ah?— So