Tiago se recuperó del shock y, con cierta sorpresa, preguntó:
—¿No vas a volver a casa? ¿No temes que tu padre muera?
—No te preocupes, mi padre no morirá,— Sofía respondió con confianza. Había investigado los recursos humanos disponibles para la familia Castañeda y había hecho arreglos en base a esa información. Creía que, a menos que Teodoro enviara a toda su gente a la mansión, su padre estaría a salvo.
—Entonces, ¿qué te parece mi propuesta, joven Castañeda?— preguntó Sofía, interesada en s