Julio volvió a la villa de Diego con el doctor Anjos en un momento en el que Sofía estaba en el hospital.
Diego miró a Julio con el ceño fruncido.
—¿Qué pasa, señor César?
—El doctor Anjos volverá pronto a casa. Antes de que se marche, espero que le permita revisar sus lesiones. Estoy seguro de que no quiere usar una silla de ruedas el resto de su vida —explicó Julio con una media sonrisa en la cara.
Diego le lanzó una mirada y se fijó en los diez guardaespaldas que venían con Julio. Luego sonri