Mundo de ficçãoIniciar sessãoSebastián
Escucho la respiración relajada de mi luna y me doy cuenta de que se ha dormido, con cuidado tomo la colcha y cubro nuestros cuerpos desnudos. Sigo acariciando su cabello y espalda esperando que el nudo se quite.
—Al fin ya es nuestra, —ronronea Orus feliz en mi mente porque marcamos a nuestra luna.
—Así es Orus. —Respondo, luego pasan unos minutos y el nudo se te







