27. ADIÓS SANDRA
BENNETT
—Descansa.
Hablo acariciando el cabello largo que tengo extendido a mi lado, hermoso, oscuro, brillante, con un aroma que me hace saber que estoy en un punto de mi vida en el que nunca creí estar y aunque es extraño se siente mejor que bien.
Me levanto con mucho cuidado de no despertar a Hellen, poniéndome la ropa interior y el pantalón con la necesidad que me hace reír, ir a la cocina por la tarta que hizo viendo que son casi las 6 de la tarde, llegué a las 10 de la mañana y el tiemp