22. ME TENGO QUE IR
ME TENGO QUE IR
HELLEN
—¿Cómo estás?.
—Mucho mejor y por favor no quiero hablar de ese mal momento.
Le digo al hombre que conduce mientras intento como siempre evadir todo lo que siento y me refugio en la única persona que no me va a fallar, yo misma, me quedo callada y después de mucho solo puedo escuchar nuestras respiraciones y aunque el camino no es a la casa, no preguntó nada porque solo pienso en el infierno que me está tocando atravesar y ya no se que es peor, yo creí que no tenía im