Mundo ficciónIniciar sesión—¿Que putas te pasa? — Le grité mientras lo empujaba. Sus labios apenas rosaron los míos, pero no planeaba cometer otro error y mucho menos ser su plato de segunda mesa de nuevo. Lo que más me sorprendió es que no opuso resistencia y se hizo para atrás.
Lo miré por unos segundos y vi como sus ojos se clavaban en mí.
—¿Estas drogado o algo por el estilo? — Fue lo único que pudo salir de







