Capítulo 76: Redención.
Los quejidos de Tyler aún vibraban en los oídos de Ivy cuando cerró la puerta de la habitación del ala oeste. Se quedó apoyada contra la madera fría, sintiendo que el peso de su propia confesión la hundía en el suelo de mármol. Había dejado a un hombre roto por la traición, pero al girarse, se encontró con otro que parecía haber atravesado su propio infierno.
Mathew estaba al final del pasillo, junto al gran ventanal donde la tormenta de Barbados golpeaba con furia. Ya no llevaba el arma, ni la