Ubicación: Argentina - Rusia
—Lamento el misterio —le indico a George, y me pongo de pie para darle un abrazo.
—¿Lisandro? Maldito bastardo —dice feliz de verme—. Pensé que habías muerto.
—Es lo que espero que todos piensen —indico, sabiendo que puedo contar con George para eso.
—¿Y qué es tan importante que te muestras ante mí? —pregunta ahora un poco preocupado.
—Hay gente que quiere que no produzcas tu antídoto para los afrodisíacos ilegales —le comento, y ahí lo entiende.
Le explico cuál es