Leonel acompaña al baño a Camila sin decir nada. Al entrar en la ducha, la besa en los labios, y ella acaricia su zona más íntima, pero rápidamente él le aparta la mano.
—Lo siento. Es que me molesta un poco —explica él, inquieto.
Camila lo mira preocupada.
¿Acaso le molesta que ella trate de tocarlo?, un nudo en el estómago la golpea con fuerza. Por suerte, Leonel lo nota.
—No quise decir que me molesta que me toques, es que duele —revela finalmente. Es un tema con el cual no se siente cómodo,