Mundo ficciónIniciar sesiónPDV Tomas
La desgraciada de Sarah me había vendido, no podía creerlo, había estado trabajando para mí por bastante tiempo, y no dudo ni un poco en golpearme por la espalda cuando le ofrecieron dinero por ello.
Me sentí mal, y no solo eso, también enojado, me entró ganas de golpearla por lo que había hecho, por lo que me había hecho, esa infeliz por su interés me había metido en un gran problema.







