Damino estaba ensordecido por todos sus pensamientos, los sentimientos nacientes que parecían intensificarse cuando estaba cerca de Elaine jamás los había sentido con nadie mas. Eso, sin lugar a dudas, dificultaba toda la maldita situación.
Con pasos errantes el logro llegar hasta un lugar apartado del castillo, donde simplemente se dejo caer contra el suelo, recostando su espalda contra la pared mas cercana.
—¿Por que me pasa esto a mi?—dijo el a nadie en particular, conteniendo las lagrimas—