Capítulo 54
Dex DeCostello
Puerto Vallarta, Jalisco, México
Valeria y mi hijo son la luz de mi vida, no importaba si tuviera que trabajar turnos extra o conseguir otro trabajo, a ellos no les iba a faltar nada en lo absoluto.
—Muchas gracias, señorita. Aquí lo espero.
Me senté en una silla al lado de la cama de mi hermosa Valeria y tomé su mano entre la mía, dándole un tierno beso en ella. La amaba mucho y estaba muy seguro de ese amor, que lucharía con todo por darle a ella y a mi hijo lo mejo