Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa desesperación de dos amantes deseosos el uno del otro hizo que Adrien pasara varios semáforos en amarillo para no demorarnos, mientras yo besaba su cuello y tocaba su miembro por encima de su pantalón.
Al entrar al departamento, Adrien me aprisiona contra la pared y me quita la ropa con rapidez sin dejar de besarme, con una agilidad impresionante, no puedo evitar gemir cuando baja sus labios por mi cuello y tira de mi cabello hacia atrás para tener m&aacu







