Mundo ficciónIniciar sesiónJULIA
Por un instante me llené de temor ya que no tenía salida por qué al parecer el señor Vittolo ya había decidido mi destino, así que accedí a subir a la camioneta y al momento de entrar en ella, uno de los sujetos me abrazó, al hacerlo colocó entre mi boca y nariz un pañuelo con cloroformo haciéndome perder el sentido.
Cuando desperté me encontraba en una jaula colgando de mis brazos y semidesnuda, mis piernas estaban abiertas sujetas por unas cadenas que eran







