Llegamos al nuevo apartamento de Marcela, veo a Santiago en la entrada, nos bajamos del auto, le tomo la mano a mi esposa y nos acercamos a él.
-Hola Daniel, como va todo -dice cordial.
-Para mí, todo va bien porque tengo la mujer más hermosa del mundo conmigo -digo alagando a mi esposa.
-Amigo, necesitamos hablar, las cosas no son como tú crees -indica tratando de explicarme.
-No hace falta que digas nada, doy gracias al cielo que te llevaste a Marcela contigo, porque gracias a eso ahora encon