—Ya lo sé, pero no entiendo tanta insistencia del viejo con eso —reflexionó.
—Creo que piensa que vas a lastimarme. Digamos que te has hecho de cierta reputación —susurró Nina, pero el negó.
—No… es más que eso. No sabría explicártelo pero es que… a ver, mi padre me quiere. Sé que no aprueba gran