—¡Exacto! Por eso mismo. ¡No quiero que se entere ni él ni nadie!
Jake retrocedió dos pasos y apretó los labios mientras se mesaba los cabellos.
—¿Es una maldit@ broma, Nina? ¿Te gusta el santurrón?
—No es un santurrón. Y sí, es una persona muy amable, me agrada…
—¡Lo único que quiere es meterse