—¡Agáchate, agáchate! —gritó Jake parapetándose detrás una de las gigantescas ruedas del tráiler y arrastrando a Nina hacia él.
Las balas empezaron a impactar contra el camión del otro lado y Nina pegó una mejilla a la tierra, contando a los hombres que se habían reunido a dispararles.
—Tengo seis