"¿Cariño?"
Levantó la vista, con la boca rosada y húmeda por mi lengua, las mejillas coloradas y la mirada aturdida. Al ver mi cara divertida, se soltó de mi agarre y se alisó el pelo.
"Creo que tenemos que volver a casa."
Le guiñé un ojo. "Estaba esperando que dijeras eso".
Me fulminó con la mirada y me dieron ganas de reír. Lo supiera o no, acababa de asegurarse de que todos pensaran lo mismo.
Mi plan había funcionado.
-Oh, no, no te vas hasta dentro de una hora. -Jenna negó con la cabeza-. N