Sabía que no estaba, pero aun así revisé cada rincón del apartamento. Cuando miré en su cómoda y armario, la mayoría de la ropa nueva que le compré seguía ahí, pero faltaba algo. Sus dos cajas sin desempacar estaban en el armario, algunos de sus artículos de tocador estaban en el baño, pero faltaba la única maleta que tenía. Recordé oír cajones abrirse y cerrarse anoche. Lo que pensé que era ella organizando y moviendo cosas, era, en realidad, que se preparaba para dejarme.
Me senté en el borde