—¡¿Otra vez?! —preguntó Carter alterado.
Carter, Madison, Steve y Chris iban en el auto de Carter. Chris iba de copiloto y Madison iba detrás con Steve, que iba llorando.
Carter miraba molesto a Madison por el espejo.
—Lo siento, pero si quieres que deje de llorar, tenemos que darle de comer —dijo Madison con el ceño fruncido—. Además, fuiste tú el que no se quiso entretener antes en comprar papilla para Steve —finalizó, mirándolo acusadoramente.
—Vamos, Carter. A mí también me está empezando