Aiden
Sabía que nunca había sido bueno en el romance.
Era un hecho que había aceptado hacía mucho tiempo.
La mayor parte de mi vida la había pasado construyendo algo de la nada, luchando contra rivales, expandiendo territorio, protegiendo mi manada, asegurando poder. Los imperios no crecían con cenas a la luz de las velas y confesiones susurradas. Crecían con sangre, estrategia, sacrificio. Después de ser exiliado y convertirme en un rogue, había estado decidido a construir un imperio, y eso er