26. Reconciliarnos con el pasado
Los días fueron pasando y Luis iba cada mañana a ver a la paciente ante la mirada atenta de su madre que permanecía atenta a la interacción entre ambos, sin embargo, para el viernes Gabriela recibió la respuesta tan esperada a su correo, la persona aceptaba entrevistarse en un restaurante a las afueras de la ciudad al día siguiente, analizó la situación y no le quedaba otra que pedir ayuda a Luis, así que decidió llamarlo.
— Hola Luis siento llamarte en horario de trabajo, pero necesito hablar