Los humos de diesel de los masivos transportadores de contenedores eran espesos hoy, mezclándose con el fuerte y grasiento olor a agua de mar de marea baja y concreto húmedo.
La terminal de contenedores principal en Niza era un laberinto total de hierro corrugado oxidado y enormes cajas de acero apiladas a cuatro alturas contra el cielo azul.
El calor era implacable al mediodía. Bajaba de los techos de chapa corrugada en oleadas, cocinando el pavimento hasta que el alquitrán se sentía suave y p