************LEONARDO************
—En serio que estás bien enamorado de Norka —vuelvo a escuchar la voz de mi amigo; y, ante ello, yo me giro a verlo—. Te has quedado callado después de mi consejo.
—No es una decisión tan fácil para mí, Max...
—Y yo lo sé, Leonardo; créeme —manifiesta serio—. Sin embargo, tú me pediste un consejo y te lo di pensando en tu bienestar y en el de tus hijos.
—¿Qué hay de Norka?
—También beneficia a Norka —señala con mucha seguridad—. No creo que ella también esté fel