* * * * * * * * Leo * * * * * * * *
—Bueno, creo que ya debemos ir a bañarnos y vestirnos —precisa la mujer al mirarme y, como siempre, sonriente.
—Sí, tiene mucha razón —le respondo al perderme en su mirada.
—Bieeeen… —alarga suavemente— entonces, ya voy… saliendo —determina al señalar la puerta.
—Ah sí —respondo al reaccionar— yo… yo… —me aclaro la garganta— yo también debo irme —señalo un tanto nervioso y no entendía a qué se debía.
—Bueno, voy avanzando —indica ella para después darse media