* * * * * * * * * * * * * * * * * *
2 SEMANAS DESPUÉS
* * * * * * * * Leo * * * * * * * *
Y aquí estábamos los cinco (Norka, Luciano, Franco, Fabrizio y yo) sentados en nuestra mesa de comedor. Norka estaba sentada a mi lado, mientras que nuestros hijos habían ocupado los lugares que estaban frente a nosotros.
Norka y yo habíamos conversado y llegamos a tomar una decisión, la cual habíamos dado a conocer a nuestros hijos hace apenas unos instantes.
—¿Por cuánto tiempo, papá? —cuestiona Franco.