Punto de vista de Talia
Dos guardias sujetaron a Viki de los brazos y la arrastraron lejos del escenario. Ella forcejeó antes de rendirse. Los tacones rasparon el piso y el cabello le caía suelto, deshecho ya el elaborado recogido. Las lágrimas le corrieron el maquillaje formando manchas oscuras, lo que dejaba a la vista la piel pálida y las profundas ojeras.
Viki me daba lástima. Estaba tan cerca de conseguir lo que deseaba…
Mi loba bufó: «Tiene lo que se merece. No olvides que amenazó con mat