NATANAEL DÍAZ
La incertidumbre me estaba matando, mientras el tiempo estaba pasando más me estaba desesperando por saber noticias acerca de Laura. Los oficiales estuvieron ayudándome a mantener la calma, pero es que no me podía quedar de brazos cruzados sabiendo que cualquier cosa le puede estar pasando a mi mujer.
—Señor Díaz, mantenga la calma, estas cosas pasan seguido y créame que cuando uno coopera con la persona secuestradora, se soluciona, además ya estamos trabajando para tratar de loca