Mundo de ficçãoIniciar sessãoSanda llegó de inmediato, seguido del chofer. Los gritos aterrorizados de Nala se escucharon por toda la casa. Ella se lanzó al suelo para intentar hacer presión en la herida, pero Grenor.
—Aléjate. — gruñó. —No te atrevas a tocarme.







