Mundo ficciónIniciar sesión—¿Lista para irte? — le preguntó Anielly Constantine.
Ella observó a la mujer y deseó con fuerza poder confiar a ciegas en ella. La mujer le había plantado el pie a su propio hijo, pero Grenor era tan testarudo, que Nala dudaba que él cambiara de parecer de la noche a la mañana y que fuese a creer en ella.
—¿En verdad tengo que ir a casa de su hijo?
—Él es







