La odiaba.
El punto de vista de Gabriela
«¿En qué estabas pensando, Gabriella? Te dije que te quedaras en el hospital y descansaras. Pero está claro que no hiciste caso a nada de lo que te dije. Y hasta le pediste ayuda a tu secretaria», me regañaba mi madre mientras Alejandro me curaba la herida. «No voy a tolerar lo que has hecho, Gabby. ¿Y si te desangras? ¿Tienes idea de lo peligroso que era para ti y para el bebé?».
Exhalé bruscamente y le expliqué: «Mamá, estoy bien, así que no hay necesidad de que