68. TE EXTRAÑÉ TANTO QUE PENSÉ QUE IBA A MORIR.
Pasan varias horas en las Ingrid se la pasa deambulando por las calles, sin hacer nada, por ratos solo camina y por ratos se sienta en algún parque del camino, de repente entra en razón de que dejo a su bebé sola en casa, toma un taxi y regresa, en cuento entras las chicas del servicio la reciben, estaban muy preocupadas por ella.
— ¡Señora Ingrid!, ¡qué bueno que regreso!, estábamos preocupadas usted dejó el teléfono aquí en la casa y no podíamos localizarla — dice una de ellas en cuento la ve