Mundo ficciónIniciar sesiónNarra Erick.
Veo a Verónica dormir y la verdad es una mujer muy hermosa, nunca me había puesto a contemplarla como lo estoy haciendo ahora.
¡Mi mujer es bellísima! Pensé emocionado.
— Buenos días, murciélago. — me dijo ella tallándose los ojos.
— Buenos días mi cachorra hermosa. — le dije acercándome a para darle un beso en los labios, pero antes de unir nuestras bocas, volteo la cara para que no la pudiera besar.
— jajajaja, no me diga que te enamorast







