91. Te juro que la mato.
Genaro observaba a Eva moviéndose por toda la habitación en busca de lo que él le había pedido y aprovechó que Lupe estaba inconsciente para asegurarse de que no escaparan cuando ella despertara, porque si algo tenía claro, era que su ex nunca iba a abandonar a su amiga.
Genaro se sacó el cinturón y ató las muñecas de Lupe contra el radiador, asegurándose de que no pudiera escapar, ganándose una mirada de desaprobación de Eva.
—Ten toma, es todo lo que hay, no hay más, todo el licor, ha sido re