Las cartas sobre la mesa.
Al día siguiente Hafid y la madre de los niños, se dirigieron a la cita con los abuelos maternos de sus hijos, ya ellos estaban en el lugar; cuándo estuvieron los cuatro reunidos, Sylvia expresó las condiciones de ellos, como padres.
Ella les contó, cómo los niños, por sí solos habían deducido, que ellos eran familia de ella; las visitas serían supervisadas y monitoreadas, para evitar que cometieran alguna imprudencia al hablar de la madre real, delante de Amira y Farid.
Hafid intervino la