Lisandro Miller
Entre a mi oficina y ahí estaba mi padre con una enorme sonrisa.
Mierda!!
Olvide decirle lo que estaba sucediendo
¿Que hace aquí?
¿Por que estoy tan feliz?
— Hijo mío!— se acercó me abrazó y me dio un par de palmadas en la espalda, frunci el ceño confundido ¿Acaso había algo de lo que yo no estaba enterado? Por qué no entendía porque él estaba tan feliz— felicidades, no te imaginas lo feliz que estoy y lo orgulloso que estoy de que todo te esté funcionando como lo querías— ¿Qu