Samantha pidió que Gerald entrara para conversar con él, su amiga Isabel la había convencido de que hablaran y solucionaran las cosas.
Gerald entró con la cara deprimida, levantó la mirada y miró a Samantha triste al igual que él.
— Samantha, perdóname, todo fue un mal entendido — Exclamó Gerald entre lágrimas.
— Estoy muy triste Gerald, no puedo vivir con alguien que no confío — Comentó Samantha llorando.
— La criada está loca, ella inventó todo, escuché las grabaciones de los vídeos de seguri